Sale una herramienta de IA nueva cada hora. No exagero mucho. Modelos nuevos, fabricantes nuevos, patrones nuevos, metodologías nuevas, formas nuevas de hacer absolutamente todo. Es como el 2018-19, cuando salía un framework de JavaScript cada semana, multiplicado por diez.
No puedes seguir el ritmo. Y no es que seas flojo: es físicamente imposible. Intentarlo solo te deja una cosa, la sensación permanente de ir por detrás. FOMO. Y su prima fea, la fatiga: el agotamiento de querer estar al día de algo que no para nunca. La AI fatigue es real, y la pagas tú.
El miedo mata el aprendizaje
Cuando intentas aprender algo tan determinante como el uso profesional de la inteligencia artificial, lo último que necesitas es miedo. El miedo es el antónimo de la curiosidad. Si arrancas creyendo que ya vas tarde, es como correr una carrera empezando 300 metros por detrás del resto: te lo pones todo diez veces más difícil tú solo, antes de dar la primera zancada.
Ni resistencia ni aceptación pasiva
La trampa es pensar que solo hay dos salidas: resistirte o tragar con todo. Las dos son malas.
Resistirte, a estas alturas, es ridículo. Año y medio después del boom, si no estás usando esto, ya llegas tarde. Pero la aceptación pasiva, ir picoteando cada modelo y cada herramienta que aparece, es igual de absurda.
La salida es ir all in. Y lo digo en serio, porque esto no pasa casi nunca. Para mí está al nivel del acceso a internet. Internet democratizó el conocimiento; la IA acaba de democratizar la ejecución, le pese a quien le pese, sobre todo a cierto ingeniero elitista. Lo que queda como ventaja de verdad es otra cosa, pero ignorar el cambio no es una opción.
All in no es ancho, es profundo
All in no es ancho, es profundo. Irte all in muestreando diez herramientas a la vez sigue siendo beber de la manguera. Eso es FOMO con otro nombre.
Ir all in de verdad es meterte hasta el fondo en una sola dirección. Que tu atención sea profunda como un río caudaloso, no ancha y superficial como un pantano.
El JOMO es justo eso: el gozo de perderte lo que no importa. No es desconectar de la IA, es desconectar del ruido de la IA para poder ir hondo en lo que sí elegiste. Trazas una línea en la arena y, durante un tiempo, no haces caso a nada más.
Cómo lo hago yo
Te cuento cómo lo hago yo, con pragmatismo y sin postureo. Elegí Claude, en parte por afinidad con Anthropic como marca, y Claude Code como mi harness principal, el que uso a diario. Es suficientemente bueno para lo que necesito, así que dejé de mirar.
Sé que OpenCode es una maravilla. Lo probé, me dieron ganas de seguir, y cancelé la suscripción porque no me da la vida para dos. Sé que Codex, en algunas facetas, es mejor que Claude; lo creo de verdad. Pero no puedo con los dos. Hay que elegir.
Lo incómodo, sin adornos: elegí, a propósito, la herramienta que quizá no es la mejor. Porque suficiente y comprometido le gana a óptimo y disperso. El coste de saltar, comparar y reconfigurar cada semana se come cualquier ventaja marginal del modelo de turno. Profundidad en uno, no migajas de diez.
No es solo la herramienta, es la dieta de información
No se trata solo de qué herramienta eliges, sino de qué información consumes. Esa es la otra mitad, y casi nadie la cuida.
Yo recorté las redes sociales casi a cero, sobre todo al principio. Mi dieta para Anthropic y Claude es corta: el blog de ingeniería de Anthropic, el blog de Claude Code, su changelog y su documentación. Y ya. Con eso tienes meses, o años, de fondo por delante. No necesitas nada más a nivel de documentación hasta que entiendas, domines y exprimas todo eso.
El resto (el hilo de turno, el lanzamiento de turno, el "esto lo cambia todo" de turno) te lo pierdes. A propósito. Con gozo.
De dónde viene esto
Por cierto, esto no me lo he inventado. JOMO frente a FOMO es la señal número 29 de 37signals: "la vida es mejor cuando te pierdes lo que no importaba de todos modos." La leí hace ya bastante y se me quedó dentro. 37signals la fundaron David Heinemeier Hansson y Jason Fried, y soy muy fan de cómo piensan. Lo único mío aquí es aplicar esa idea vieja a este momento concreto de la IA.
Cierre
Una última cosa. Cuando ya tienes tu herramienta y tu dieta mínima, falta lo más importante: aplicarlo a un problema. Y no a cualquier problema, al tuyo. Scratch your own itch. Pero eso es material para otro día.
De momento, quédate con esto: no intentes seguirle el ritmo a la IA. Ve all in, pero en una sola dirección, profundo. Y disfruta perdiéndote todo lo demás.