Publiqué un post en LinkedIn diciendo que, en muchas ocasiones, prefiero trabajar con un agente AI que con un humano.
Los comentarios no tardaron en llegar. Todos respetuosos. Todos escépticos. Todos a la defensiva.
Publiqué algo incómodo y las reacciones me enseñaron más que el post
Publiqué un post en LinkedIn diciendo que, en muchas ocasiones, prefiero trabajar con un agente AI que con un humano.
Los comentarios no tardaron en llegar. Todos respetuosos. Todos escépticos. Todos a la defensiva.
El resto solo llegó a quien estaba suscrito.
Sin calendario. A veces varios en un día, a veces ninguno en una semana.
Lo técnico y lo personal, casi siempre mezclados.
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